La verguenza es último que se piedre.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Donde entra beber, sale saber.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
A cada cajón, su aldabón.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
A buenas horas, mangas verdes
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Las cosas lo que parecen.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
La imagen de la amistad es la verdad
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
El verano muere siempre ahogado
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Quien primero viene, primero tiene.
Amor de lejos, amor de pendejos.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Para sabio Salomón.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Chupar de la teta.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Cada cosa tiene su precio.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
El borracho vendería los pantalones por beber.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.