Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Lentejas, comida de viejas.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Lección dormida, lección aprendida.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
El que es buen juez por su casa empieza.
Más chulo que un ocho.
Cuando el sol sale, para todos sale.
No me abra los ojos que no le voy a echar gotas.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Es ley la que quiere el rey.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Chico bache y grande caída.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
A quien has de acallar, has de halagar.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.