Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Cabra manca, a otra daña.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Lo malo nunca es barato.
Hasta el final nadie es dichoso.
Da y ten, y harás bien.
No hay como la casa de uno
Es mejor pecar poco que confesar mucho
El que ríe el último, ríe dos veces.
Qué bueno era Dios para labrador.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Mala olla y buen testamento.
Esto está color de hormiga.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Se encontró con la horma de su zapato.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Trabajo en domingo no da fruto.
La unión hace fuerza.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
El catalán de piedras hace pan.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
No saber de la misa la media.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Si hay miseria, que no se note
Al que no quiera taza, taza y media.
El que poco pide, poco merece.
Tiene la cola entre las patas
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Cosa muy querida, presto perdida.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Tres españoles, cuatro opiniones.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Tinto con jamón es buena inyección.
No todos los que van a la iglesia son santos
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea