Primero es la camisa que el sayo.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Más peligroso que chocolate crudo.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Don Din nunca parece ruin.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
De todos modos, Juan te llamas.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Hombre de dos caras, arredro vaya.
El que quiere baile, que pague músico.
Esposa mojada, esposa afortunada
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
En San Antonio cada pollita pone huevo
El que tiene salud es rico.
Hacer oídos de mercader.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Serio como perro en bote.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Hablar más que lora mojada.
O faja o caja.
El que está a las duras, está a las maduras.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
La pisada del amo, el mejor abono.
Poca cuadrilla, vida tranquila
De buen chaparrón, buen remojón.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Donde hay orden, hay bendición.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Hombre prevenido vale por dos.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.