ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
El que tiene lengua a Roma va.
Tu hablar te hace presente.
Baila Antón según le hacen el son.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
A cada paje, su ropaje.
Para San Antón, gallinita pon.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Sol puesto, obrero suelto.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
De suerte contentos, uno de cientos.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Dar gusto da gusto.
A amo ruin, mozo malsín.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Dios los cría y el diablo los junta.
Caballo andador tropezador.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Haz buena harina y no toques bocina.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
La hacienda, el dueño la atienda.
Barbero, o loco o parlero.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
El tiempo de Dios es perfecto.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
Ser el último orejón del tarro.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
Confía en lo que ves
Dios habla una lengua extranjera.
El príncipe iletrado es un burro coronado.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
La virtud en sí es un premio
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.