El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
El que trabaja, no come paja
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Cada ollero alaba su puchero.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Ese es carne de presidio.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Hace más el que quiere que el que puede.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Buena condición vale más que discreción.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
De tal palo tal astilla.
Bien casada, o bien quedada.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
A buen santo te encomiendas.
Picha española no mea sola.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
A este son, comen los del ron, ron.