Como suena a copla, tu me la soplas.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Sin pito y sin flauta.
Pan duro, pero seguro.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Fruta que pronto madura, poco dura.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Boca de miel y manos de hiel.
Es más fácil para una hormiga transportar una montaña que mover a los que mandan.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Que chulo tu chucho colocho
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
La admiración alaba, el amor es mudo
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Vale menos que lo que costó bautizarle.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
La voz del asno no pasa del tejado.
Justo peca en arca abierta.
Está más "pegado", que mosca en melado.
A fuerza de villano, hierro en mano.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Buen corazón vence mala andanza.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Días de mucho vísperas de ayuno.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.