Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Es fácil nadar cuando os aguantan la barbilla.
Mal mascado y bien remojado.
Quiéreme poco pero continúa
Por la Virgen de Agosto a las siete y está fosco.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Caballo andador tropezador.
Viejo es Pedro para cabrero.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Loro viejo no da la pata.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Dar palos de ciego.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Non hai pega sen mancha branca.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Quien tenga tiempo que no espere
Gallo cantor, acaba en el asador.
Estar armado hasta los dientes
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Callemos, que el sordo escucha.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Rama larga, pronto se troncha.
De casa del abad, comer y llevar.
Ira no obra Justicia.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.