Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Siempre que ha llovido ha escampado.
Por mucho que sople el viento, una montaña no se inclina ante él.
Sin viento no hay oleaje.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Después de un gustazo, un trancazo.
Al mal tiempo, buena cara.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Incluso si estás acorralado por un tigre, si mantienes la calma puedes sobrevivir.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
Si quieres la paz, prepara la guerra.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Las aguas quietas, corren profundas.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Ir de capa caída.