Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
De airado a loco va muy poco.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Hombre refranero, medido y certero.
Más matan faldas que balas.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
El buen pagador no necesita prenda.
No hay majadero que no muera en su oficio.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Muerte no venga que achaques no tenga.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
A perro viejo no hay tus tus.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Gitano no saca la suerte a gitano.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Presto se va el cordero como el carnero.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Cada cual en su corral.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Ningún ladron quiere ser robado.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Molino cerrado, contento el asno.
Al mejor caballo se le van las patas.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Más vale la sal, que el chivo.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.