Amigo de muchos, amigo de ninguno.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
El aburrimiento es una desgracia
El mirón, ¡chitón!.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
No hay generación donde no haya o puta o ladrón.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
Can que mucho lame, saca sangre.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Cada ollero alaba su puchero.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
A año tuerto, labrar un huerto.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
De descansar, nadie murió jamás.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
El que quiere baile, que pague músico.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Gato llorón no pesca ratón.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.
Bien reza, pero mal ofrece.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Si no sobra es que falta.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
El verano muere siempre ahogado
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.