Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
El hombre honrado a las diez acostado.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
Buen cazador, mal labrador.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Mal oledor, mal catador.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
El ratón que no tiene más que un agujero, presto llega al moridero.
Depende de cómo caigan las cartas
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Hijo casado, vecino airado.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
Quien desprecia, comprar quiere.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
A mejor cazador se le va la paloma.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
A la vejez, viruelas.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Donde hay obras, hay sobras.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Refran viejo, nunca miente.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Más vale bien amigada que mal casada.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
A la vejez aladares de pez.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
El mejor escribano echa un borrón.