El viejo y el horno por la boca se enciende.
Como es el padre, así es el hijo.
La muerte hace reflexionar.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Ir de capa caída.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
El más cuerdo, más callado.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
A manos frías, corazón ardiente.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
El que se afloja se aflige.
El ignorante al ciego es semejante.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Favores en cara echados, ya están pagados.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Del viejo el consejo.
Libro prestado, perdido o estropeado.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Buscarle la quinta pata al gato.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
El que está a las duras, está a las maduras.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Hombre valiente no muere de viejo.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.