Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Quien se casa, casa quiere.
El que canea, no calvea.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Dinero llama a dinero.
De algo murió mi abuela.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
Salud perdida, salud gemida.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Tener el juego trancado.
Es mejor deber dinero y no favores.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Está más pelao que las rodillas de un cabro.
Calle mojada, caja cerrada.
Al que da y quita le sale una jorobita.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
El que bien te quiere te hará llorar.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Lo robado no luce.
No hay bueno caro ni malo barato.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Los tontos consiguen las mejores cartas
A caracoles picantes, vino abundante.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
El que espera desespera.