No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Hijo descalostrado, medio criado.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
A buey viejo, pasto tierno.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Bien ama quien nunca olvida.
Búho que come, o muere.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
No hay duelo sin consuelo.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
También al verdugo ahorcan.
El sueño es hermano de la muerte.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Muchos pocos hacen un mucho.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Café cocido, café perdido.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Matar dos pájaros de un tiro.
Mal ajeno es ruin consuelo.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Pase mayo, y pase pardo.
Hijos casados, duelos doblados.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.