Del mal que uno huye, de ese muere.
Leche y vino, veneno fino.
Buena vida, arrugas tiene.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
La mejor suegra, la muerta.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Quien vale mucho hace mucho.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Mucho tocado y poco lixo.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
El fraile, la horca en el aire.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Domingo sucio, semana puerca.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Quien lo hereda no lo hurta.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Ni cenamos ni se muere padre.
A palabras necias, bofetones.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
El que debe y paga, descansa.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
La muerte en la patria es agradable.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Ahora adulador, mañana traidor.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.