El río pasado, el santo olvidado.
El que ríe el último, ríe dos veces.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
El que depende de otro come mal y cena peor.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
De la abundancia viene la vagancia.
El que come solo, muere solo.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
Músico pagado no hace buen son.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
La muerte a nadie perdona.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Lágrimas de viuda, poco duran.
Para bien morir, bien vivir.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Dolor de viuda, bien poco dura.
La esperanza es el pan de los pobres.
Ni vive, ni deja vivir.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
En buena casa, mal inquilino.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
El que come y no da, atragantado morirá.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Buey viejo, surco nuevo.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
El dinero corrompe al hombre.
Ser el último orejón del tarro.