Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
A tal puta, tal rufián.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Hortelano tonto, patata gorda.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Amigo viejo y casa nueva
A amo ruin, mozo malsín.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
No hay buen tesorero, con sueldo de portero.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Sin puta y ladrón no hay generación.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Ambicioso subido, pronto caído.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Hombre osado, bien afortunado.
Más perdido que un moco en una oreja.
Con dinero baila el perro.
El que muere en Lunes mal empieza la semana.
Más vale amante bandido que novio jodido.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.