El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Quien mal casa, tarde enviuda.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Río cruzado, santo olvidado.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Más querría un dinero que ser artero.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
El que apura su vida, apura su muerte.
Hambre matada, comida acabada.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Bolsa llena, quita las penas.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Despedida de borrachos.
Si te fuiste, haz cuenta de que moriste.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Engordar para morir es mal vivir.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Viejo con moza, mal retoza.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
El Rey es poco para su porquero.
El ladrón juzga por su condición.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.