Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
A árbol caído, todo son piedras.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Quien no se arriesga no cruza el río
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
Caballo bonito, corto y gordito.
Al loco y al aire, darles calle.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
A más vivir, más sufrir.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
O Corte o cortijo.
El que no arriesga, no pasa el río.
Mal me huele, quien mucho huele.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
El que no sirve para comer, no sirve para trabajar.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
De boca para fuera.
Otoño entrante, barriga tirante.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Desbarata hasta un balín.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.