La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
El que bien huele, mal hiede.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Burla con daño, no cumple el año.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Callado mata conejo.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Duro de cocer, duro de comer.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
De buena casa, buena brasa.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
A gran salto, gran quebranto.
Hace más el que quiere que el que puede.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
O faja o caja.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
No existen desgracias razonables
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Malos reyes, muchas leyes.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
La que no baile, de la boda se marche.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
El gato maullador, nunca buen cazador.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Alabanzas y regalos, malos tratos.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.