Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Lo que va a la barriga si no mata, engorda.
Más matan cenas que guerras.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
A donde pensáis hallar tocino, no hay estacas.
Hay que engordar al cochino, para sacar buen tocino.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
El agua corriente no mata a la gente, el agua sin correr mata a la mujer.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Cada criatura obra según su natura.
La cabra siempre tira al monte.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
No juzgues el barco desde tierra
Duerme más que un gato con anemia.
Más duro que rulo de estatua.
La paz con una porra en la mano es la guerra
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
En abril, va la vieja a veril.
Zorro dormilón no caza gallinas.
Maldigo el diente que come la simiente.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
El que se enoja pierde.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
No gastes pólvora en gallinazos.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.