Gallo cantor, acaba en el asador.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Esperanza que consuela, que no muera.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Por un clavo se pierde una herradura.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
A carne de lobo, hambre de can.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Árbol que no arraiga no crece.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
El vivo a señas y el tonto a palos.
A palabra necias, oídos sordos.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Dame pan y dime tonto.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Al potro que le alabe otro.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Cada loco con su tema.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.