Emborrachar la perdíz
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Según come el mulo, así caga el culo.
A gallo viejo gallina joven.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
El buey solo bien se lame.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Esta más grande la caja que el muerto.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Que cada sacristán doble por su difunto.
A hora mala no ladran canes.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Hierba mala nunca muere.
Al mal segador la paja estorba.
No hay borracho que coma lumbre.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Maíz comprado no engorda.
Mal acaba quien mal anda.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Hay amores que matan.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
Del tronco caído todos hacen leña.
La muerte no anda en zancos.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Beber sin comer, maña de ranas es.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Los perros viejos no ladran inútilmente.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.