Reloj y campana, muerto mañana.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Necio es quien con necios anda.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Hombre chico, pensamientos grandes.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Se sabe donde se nace, pero no dónde se muere.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Patada de yegua no mata caballo.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Más perdido que un moco en una oreja.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Más vale mendrugo que tarugo.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Buey que muge, todos le temen.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Buena vida, padre y madre olvida.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Es viejo, pero no pendejo.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Para bien hablar, antes bien pensar.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.