El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
A amo ruin, mozo malsín.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Te conozco mascarita
Callemos, que el sordo escucha.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Borracho que come miel, pobre de él!
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
La desgracia de un loco es dar con otro.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
En casa llena el loco no se apena.
Mal de muchos, epidemia.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Cuerpo sano, mente sana.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Quiéreme poco pero continúa
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Al asno lerdo, arriero loco.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
Todo amor tiene su gasto
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.