¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
El que más come, menos come.
A gana de comer, no hay mal pan.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
No hay que hacerle ruido al chicharrón.
Bestia alegre, echada pace.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
En tu casa, hasta el culo descansa.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
Mal huye quien a casa torna.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Hombre harto, no es comilón.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Menos perro, menos pulgas.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
En casa pobre no hay mujer buena.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
A ama gruñona, criada rezongona.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Siempre es pobre el codicioso.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.