Aquí hay gato encerrado.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
La ambición mató al ratón.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Todavía aguas corren profundamente.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
Amigo viejo y casa nueva
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Aún queda el rabo por desollar.
Buena vida, padre y madre olvida.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
El daño hecho no tiene remedio.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Para el avaro, todo es caro.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Muchos pocos hacen un mucho.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
La impureza, pesa.
Harto ayuna quien mal come.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Bien urde quien bien trama.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
El que es culpable puede reincidir.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Ahora adulador, mañana traidor.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Un año bueno da para siete malos.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia