Toda demasía enfada y hastía.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Casa revuelta, huéspedes espera.
El que es pendejo ni de dios goza.
Bonitas palabras al más listo engañan.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
El que habla es el que peca.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Hacer favores, empollar traidores.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Panza llena, quita pena.
El verano es la madre de los pobres
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
De bajada todos los santos ayudan
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
A cabrón, cabrón y medio.
Antes de meter, prometer.
También al verdugo ahorcan.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
En el refugio del otro vive cada uno
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Dios tarda, pero no olvida.
De pena murió un burro en Cartagena.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
A consejo malo, campana de palo.
Buen moro, o mierda u oro.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Al bueno por amor y al malo por temor.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Un huésped constante nunca es bienvenido.