Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Bastante colabora quien no entorpece.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
La venganza es un plato para tomar frío.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
La mejor caridad es la justicia para todos
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
A carne mala, buena salsa.
Burro que piensa bota la carga.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Cuídate del amigo al que has ofendido
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Molino cerrado, contento el asno.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
La paciencia es el puerto de las miserias.
Sal derramada, quimera armada.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Enero desaloja las camas
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Mal oledor, mal catador.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compañía de hombres de alma perversa. Asóciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.