Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Irse con la soga entre los cachos.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Todos los santos tienen octava.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Que chulo tu chucho colocho
Los cascos salen a la botija.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Carta echada, no puede ser retirada.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Cada uno tiene su alguacil.
El dinero diario, es necesario.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
¿Usted qué come que adivina?
La más fiel memoria, no siempre es historia.
A diente cogen la liebre.
No ser escaparate de nadie.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Quien tuvo, retuvo.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Llegar a la capada.
Buena es la linde entre hermanos.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Ávila, santos y cantos.
Hijos casados, trabajo doble.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
En enero, el besugo es caballero.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Salud y fuerza en el canuto.
Lo que va viene.
Breve habla el que es prudente.