Este, como los gatos siempre cae parado.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
El que algo teme, algo debe.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Tranquilidad viene de tranca.
Hoy figura, mañana sepultura.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
La práctica perfecciona.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
De suerte contentos, uno de cientos.
Mostacho gacho, señal de borracho.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Allega, allegador, para buen derramador.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Una palabra deja caer una casa.
Pan a hartura y vino a mesura.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
Acometer hace vencer.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Conozco al viajero, por las maletas.
La desgracia de un loco es dar con otro.
De sabios es variar de opinión.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Quien mocos envía, babas espera.
Te conozco mascarita
Madurar viche.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Volverse la albarda a la barriga.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.