¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Bien o mal, junta caudal.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Cada uno en su casa es rey.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
Muestra gran respeto por tu semejante.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Por el becerro se amansa la vaca
Para bien estar, mucho hay que andar.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Con el mismo cuero las correas.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Haz como la campana, que tañe y calla.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
A mala suerte, envidia fuerte.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Maestro de atar escobas.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Malo es cojear delante de un cojo.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
A jugar y perder, pagar y callar.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Tras de corneados ? Apaleados.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Como la espada, así la vaina.