Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
La mejor palabra es la que no se dice.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Quien no se arriesga no cruza el río
Más honor que honores.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
Un mal pequeño es un gran bien.
Comer sin vino, comer canino.
Dos capitanes hunden la nave.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
El que no arriesga no gana.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
El corazón no sabe mentir
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Hay desgracias con suerte.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Llave puesta, puerta abierta.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
Más vale loco que necio.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
No hay mayor tontería que reñir.
Cada día se aprende algo nuevo.
Considera enemigo a aquel que al agraviarte lo hace solo con intención
Lo que siembres, recogerás.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.