Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Dale con que va a llover.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Hablar por la boca del ganso.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Juego y paseo, solo para recreo.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
No te salgas por la tangente.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Inútil como cenicero en moto.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Ofrecer el oro y el moro.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Voy a ir hacer un mandado.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Socorro tardío, socorro baldío.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Pan tierno, casa con empeño.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Al maestro, cuchillada presto.
Según es el dinero, es el meneo.
Según serás, así merecerás.
A la sombra del nogal no te pongas a recostar.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Entre más apuro menos prisa.
No hay duelo sin consuelo.