Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Haz lo que creas que está bien.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Antes de hacer nada consulta con la almohada.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Quien la junta preside, casi siempre es quien decide.
El hombre propone y Dios dispone.
Rectificar es de sabios.
Confesión obligada, no vale nada.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Favor con favor se paga
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
De sabios es variar de opinión.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Primero, pensar y después, hablar.
Un ten con ten para todo está bien.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.