Dos capitanes hunden el barco.
Si quieres tener dinero, tenlo.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Donde hay duda hay libertad.
Quien mocos envía, babas espera.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Tras buen soplo, buen sorbo.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Un amigo vale cien parientes
Más vale creerlo que irlo a ver.
De lo bendito, poquito.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
La familia pequeña, vive mejor.
Casa oscura, candela cuesta.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
El que algo quiere, algo le cuesta.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
A mucho vino, poco tino.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Hablar con bestias es para molestias.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
Interés, cuánto vales.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Nadie perdona que le hagan un favor.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Para muestra basta un botón.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.