Saber poco obliga a mucho.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Quien bien quiere, bien obedece.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Más vale despedirse que ser despedido.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
No seas amigo de los necios.
Necio que calla por sabio que pasa.
El que da, recibe.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Tu hablar te hace presente.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
Buena cara dice buen alma.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Precaverse contra un posible percance.
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Al loco y al aire, darles calle.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
Fortuna te dé Dios, talento no.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Casarse bajo el palo de la escoba
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Vive y deja vivir.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
El recurso más eficaz para ahorrar dinero es el trabajo.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Cuando escribas alguna carta, leéla despacio antes de enviarla.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)