A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Al revés me los calcé y cojo me quedé.
Guarda que comer y no que hacer.
Estar armado hasta los dientes
En casa del músico, todos saben cantar.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Daca el gallo, toma el gallo, quedan las plumas en la mano.
El que come solo, come como un animal.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Una sola mano no aplaude.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Dar la última mano.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Querer matar dos moscas de un golpe
De petaca ajena, la mano se llena.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
El que se afloja se aflige.
El hombre pone y la mujer dispone.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Diste la mano y te agarraron el pie.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Tumbando y capado.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.