Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
El que apura su vida, apura su muerte.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
No ensucies donde comes.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
La vida del puerco, corta y gorda.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Vale más tener que no desear.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
El hambre es la mejor salsa
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
No eches toda la carne al asador.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Tanto pedo para cagar aguado.