Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Quien no arrisca, no aprisca.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Variante: El pez, por su propia boca muere.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Tarde piaste pajarito.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
A la gallina no le pesan sus plumas.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.