Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Bastante colabora quien no entorpece.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Está como aji titi.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Ramal y bozal, para el animal.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Dar caramelo.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
O errar o quitar el banco.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
El que fía, salió a cobrar.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
A flores nuevas, afeite perdido.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
Burro amarrado, leña segura.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Para su casa no hay burro flojo.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Tirar la piedra y esconder la mano.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
La voz del asno no pasa del tejado.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Deja que el buey mee que descansa.
A la sombra del que camina se para el que está gateando.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
A dineros dados, brazos quebrados.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Sopas y morder, no puede ser.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.