Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Codicia mala, el saco rompe.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Le debe a cada santo una vela.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Cuenta errada, no vale nada.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
De padres bocois hijos cubetas.
Es un pillo de siete suelas.
Cuando está gordo el cordero, lo llevan al matadero.
Hacérsele a uno el campo orégano.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
El buen pagador no necesita prenda.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Burro apeado no salta vallado.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
También los secretarios echan borrones.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Nunca falta un borracho en una vela.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Molino parado no gana maquila.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.