No compra barato quien no ruega rato.
El que tenga tienda, que la atienda.
Hebra larga, costurera corta.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Llenarle la cuenca a alguien.
Del cuero salen las correas.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Saber de pobre no vale un duro
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Los justos pagan por pecadores.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
Carne en calceta, para quien la meta.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Cada gallina a su gallinero.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Más barato es cuidar que edificar.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
La gotera cava la piedra.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Cerrado a cal y canto.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Hacer una cosa en un avemaría.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.