Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
La paz con una porra en la mano es la guerra
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Donde se quita y no se pon, se llega pronto al hondón.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Hambre matada, comida acabada.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
No hay buena salud donde no entra buena luz.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Compañía, ni con la cobija.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
En guerra avisada no muere gente.
Donde se está bien nunca se muere
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.