Quien cae no tiene amigos.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Matar pulgas a balazos.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
El oficio quita el vicio.
La suerte está echada.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
No le pongas tanto huevo a la harina; porque se te amarilla el pan.
Es más molesto no tener nada que hacer que tener mucho que hacer.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Quien tiene pan y tocino, ¿a qué quiere pleitos con su vecino?.
No ensucies donde comes.
No seas mono, porque te bailan.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Come, que de lo yuyo comes.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
Me extraña que siendo araña te caigas de la pared.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Meterse en la boca del lobo.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
No te alabes antes de que acabes.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
No te quemes la boca por comer pronto la sopa.
Quien se va, vivo y muerto está.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
En vender y comprar, no hay amistad.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Quien mal padece, mal parece.