A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
La madurez solo se vive una vez.
Dádivas quebrantan peñas.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Comida hecha, amistad deshecha.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Lo que va a la barriga si no mata, engorda.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Está mal pelado el chancho.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Yerro es ir de caza sin perro.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
No se llega al alba sino por el sendero de la noche.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
El trabajo por la mañana vale oro.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
El que se afloja se aflige.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Remendar y dar a putas.
Araña muerta, visita cierta.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Cada gusto cuesta un susto.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Abuso no quita uso.