Chivo que se devuelve se esnuca.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
El que espera desespera.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Tienes más salidas que una autopista.
Ponerse la tapa en la cabeza
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
No distraigas a la aguja porque puede perder el hilo.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
Ignora al ignorante.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Serio como perro en bote.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
Ser un mordedor de pilares
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Errando errando, se va acercando.
Te enseño a nadar y ahora me ahogas.
De uvas a peras.
Querer matar dos moscas de un golpe
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro