Calle mojada, caja cerrada.
La peor vejez es la del espíritu.
Cabeza loca, la pierde su boca.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
El que algo teme, algo debe.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Tal vendrá que tal te quiera.
Comer bien o comer mal, va en un real.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Hacienda que otro gano poco duró.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Como pecas, pagas.
Arriba canas y abajo ganas.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Ande o no ande, la burra grande.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Codicia mala, el saco rompe.
El relajo es dulce después del trabajo.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Quien guarda valores, padece temores.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.