Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
La ropa de mala traza, se lava siempre en la casa.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
No cortes el árbol que te da sombra.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Al son que te tañan, a ése baila.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
No eches más leña al fuego.
Mal ayuna el que mal come.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Cada uno muere de su vicio.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.
Quien prestó, perdió.
Si la socia no come, y no bebe el socio, no tendrán fuerzas para cumplir con el negocio.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Amor de asno, coz y bocado.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Irse con la música a otra parte.
Dichosos los ojos que te ven.
Las penas de amor las quita el licor
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Haces mal, espera otro tal.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
El que come y no da, atragantado morirá.
Quien quita lo que da, al infierno va.
No cantes victoria antes de tiempo.